Friday, May 27, 2011

Guapo

Pero qué churro esssssssssssssss...

Aunque sea un tipo de hipster adulto, lindo lindo!

Monday, April 04, 2011

Saber

Te diré algo que no sabes.


Sabes que tengo una memoria tocada, pero almacena puntos importantes que yo no escojo, pero significan algo para mí.


El día que nos despedimos, me dijiste que no te escuchaba o que te escuchaba poco y no te contradije aunque no fuera verdad. No tenía ganas de demostrarte lo contrario, porque todo tenía que ser congruente y seguir su curso natural. Debíamos despedirnos, tú continuar con tu vida y yo con la mía y mis proyectos.

Hoy no escribo porque quiera rectificar, tomar un rumbo diferente o porque mis proyectos se hayan evaporado. La vida sigue como tomó su curso y oscilo entre la felicidad/infelicidad dejando un día, pero con un sentido que es mío y me tiene satisfecha.


Hoy escribo porque debes saber que tienes un lugar especial en mi recuerdo. Porque lo mereces, porque eres especial.


Te voy a contar lo que sucedió.


Estuvimos jugando a las cartas y comenzaron las apuestas. En realidad era una única apuesta. Ya decías bien, no era una reacción generada por beber, no tuvimos suficiente bebida como para ello. Cuando tuve quince años no jugué a los besos y ni el primero ni los que siguieron fueron tan inocentes y directos.

Ese día, cuando regresé a casa me di cuenta de que me habías regalado algo muy especial, lo triste era que no lo compartiría contigo -y con nadie- pero que algún día quizás, pasado mucho tiempo, te agradecería.

La suavidad, ternura y candidez con que me diste el primero, el segundo y los demás besos, me llevaron a una dimensión que no había conocido. El escalón que me había saltado. El paso intermedio entre el "no-besar" y "besar-quitándose-la-ropa".

En cada beso estaba el resumen de la situación entera; nos veíamos muy seguido, nos acompañábamos, nos conocíamos y por primera vez la cuestión era no acabar en la cama.

Sé que esto último es algo que no te importa, sé que para ti lo que compartimos supera todo lo que no tuvimos ni tendremos; pero hoy quería darte la certeza de que no estuviste solo, yo lo viví contigo y lo recordaré siempre.

Friday, March 25, 2011

No estaba muerto...

Si queda alguien que lea este blog que sepa que no nos hemos muerto, es sólo que nos hemos hecho viejas, con manías más marcadas, con obligaciones más pesadas y con vidas más acaparadoras. Supongo que así es la vida, que de eso se trata crecer, decir las mismas cosas de manera más inteligente pero sin entenderlas todavía del todo.
Lo importante, para no irme por las ramas, es que estamos vivas y yo sólo pasé por aquí para despejar una duda de la mejor manera que conozco, escribiendo.

De todo el zoológico que forman mis amigos hay un chico simpatiquísimo, un hombre que a mi parecer tiene clara la vida, de una inteligencia emocional envidiable, una calidad que es rara en cualquier ser humano. Un buen tipo. Hay también una chica, linda, gentil como ya no las hacen y sobre todo una mujer que no es histérica, cosa difícil de encontrar ahora que las mujeres sólo saben ponerse guapas con cosméticos y vestidos, y se han olvidado de maquillarse el alma. Una buena chica.

Si no hubiésemos nacido en este siglo, si tan sólo estuviésemos en la época de mi bisabuela o tatarabuela esto se arreglaría entre padres y herencias, sería un contrato donde los interesados no opinan. Estoy segura que a veces eso funciona mejor que la vía normal-actual.
Si no se tratara de seres humanos(al menos del lado occidental), si se tratara por ejemplo de perros, se arreglaría entre los dueños y también sería un "acuerdo" que terminaría en el cruce , o sea los encerraríamos un buena rato para que se crucen, pero vamos, tener un hijo ya no es ,para bien o para mal, una razón de unirte a una persona para toda la vida.

Pero ni vivimos en los mil ochocientos ni son animales domésticos ni tampoco quiero casarlos. Sólo me pregunto cómo hacer para presentarlos, para cruzarles los caminos y nada más, ¿Con qué pretexto hacerlo si no vivo en la misma ciudad que ellos?.
No me creo la Celestina ni me creo Cupido ni mucho menos, es sólo que me vi teniendo dos amigos geniales tanto que sería una pena que no salieran sólo porque no se conocen. Es inverosímil quizás y sin embargo no sé como meterme en la vida de los demás sin ensuciarme las manos. El ocuparme de mi vida y nada más que de ella me ha hecho torpe para cuestiones sociales, es decir, para involucrarme en la vida de los otros. Ojalá que el mundo si sea un pañuelo, ojalá que tengan suerte y que si no se encuentran que encuentren a alguien igual o mejor, porque ninguno ha tenido suerte o la he tenido pero poca y un poco puta.

Monday, June 21, 2010

The way things are going, they're going to crucify me*

the newspapers said: "say what you doing in bed?" I said: "we're only trying to get us some peace"*
Hemos abandonado este lugar. Viendo la perspectiva, son tantos años que debe ser natural el haber modificado las ideas que hicieron nacer y crecer este espacio. Abigail, Magdalena y yo no nos hemos visto hace años y ha llovido mucho en nuestras vidas desde entonces.
Poco sé de lo que pueda ser publicable en la vida de ambas, aunque quizás alguna productora caribeña inteligente compre los derechos de la novela de una. Pero a mí los senderos de la vida me han llevado a otro terreno.
Hace un tiempo recordando este remanso de paz, me descarté a mí misma en la continuidad de la redacción, puesto que mi situación había cambiado por completo. ¿Por qué continuar escribiendo en este espacio ahora que mi pantallita dice: GAME OVER? O game on, como se le quiera ver.
En estos últimos tiempos he evitado emitir opiniones en los círculos que antes eran mi garbanzal, mujeres solteras con un gin tonic y a veces con un enfado del copón con los hombres, con otras mujeres y con la humanidad. No he perdido mi credibilidad, he perdido mi credencial para comentar y opinar.
Si alguien dice: "creo que será maravilloso que lo sigamos intentando, a ver si este año llega a separarse de la esposa y se queda conmigo"... y yo digo tal como decía antes: "no pierdas el tiempo, con tanto pájaro suelto, ¿para qué complicarse la vida con situaciones así?". Antes, la otra persona se detenía a reflexionar un momento, a lo mejor tenía razón. Ahora no se detiene, la opinión viene de las líneas enemigas, la línea contraria.
Si alguien se queja: "esto es el colmo, estoy harta de estar sola y no encontrar a nadie"... y -según el día- digo: "no digas eso, ya verás cómo sin darte cuenta, un día encontrarás a alguien" o "sí pues, estar sola cansa, siempre es bueno un poco de compañía"... Ahora la opinión es inválida, primero porque como tengo "el asunto resuelto" creo que a todo el mundo le irá igual, o me estoy burlando de las esperanzas de las otras personas. Desde luego no es el caso.
Así las cosas, decidí que es mejor quedarse callada en estas reuniones, pues de pronto es como si al pasar la valla eres una prueba viviente de la felicidad y la piedrecita en el zapato. No hay relación directa con la envidia, se alegran por la felicidad de una, pero hay veto de opinión.
Estando así las cosas, parece que tuviera sentido dejar de lado este lugar, mirar los posts anteriores y regocijarse con otros tiempos. Reírse un poco, quizás, pues aquí no ha faltado el sentido del humor.
Pero me niego. No señores. Desde el otro lado de la valla digo que no se puede dejar un lugar como este. Entre el hecho de que nunca dejaremos la esencia (somos individuos) que nos trae a pasear por estos confines, también está el que el dínamo de esto son las pequeñas batallas por y para las relaciones; es decir la vida cotidiana del otro lado de la cerca!
Hay muchas batallas que librar y luchar "en la calle codo a codo", a dúo es más complicado que hacerlo solo. Te entretienes más, pero haces trabajo de buey. Es divertido, fantástico y retribuye mucho, pero es cuesta arriba en terreno fangoso.
Hace poco le comentaba a un amigo que una buena parte de la energía que tengo la uso dentro de casa, en actividades de cualquier tipo: lúdicas, educativas, reflexivas; pero normalmente de dos. Me preguntaba si acaso mantener esto (llámese una relación) requería de tanto esfuerzo y la respuesta es no. No hay esfuerzo, solamente energía. Cómo decirlo sin sonar repelente, me gusta estar en casa y aprovechar la mitad del día para compartir actividades y hablar, comentar o simplemente acompañarnos mientras cada uno hace la actividad que más le guste. Dicen que uno se olvida de los amigos, que uno pierde la independencia, que el otro siempre aparece hasta en la sopa. Dicen que los Beatles se rompieron por Yoko, pero lo único que querían J&Y era un poco de paz en este trocito pequeñito que es la vida humana. Se lo merecían, ¿no?

Thursday, March 04, 2010

La antifémina

Creo que en este blog hemos dado la impresión de ser algunas veces un tanto misóginas, a pesar de ser tres mujeres muy diferentes con la contradicción de que nos caemos muy bien entre nosotras.
Quizás todo este asunto no tiene nada que ver con las mujeres en general, ni tampoco con los hombres; quizás no se trata del género, sino de la sexualidad.
No nos vayamos por las ramas ni nos pongamos severos. Es claro que cada uno vive su sexualidad como mejor le apetece y si es feliz, qué más da. Aquí tampoco estamos para ser políticamente correctos, pues aunque no juzgamos sí opinamos. Y yo llevo tiempo incubando esta objeción.
¿Por qué las "de género femenino" de hoy no saben ser mujeres?
Llámenme clásica (no rancia), pero una mujer es una figura de unas características determinadas; tanto físicas como de comportamiento, actitud. Hemos confundido la modernidad y la liberación con dejar de ser unas mujeres. Se ha pasado al extremo de querer ser igual que un hombre, sin darse cuenta de que ello guarda una contradicción en sí mismo. Un hombre es un hombre y una mujer es una mujer.
Un hombre tiene muchos/pocos pelos en el pecho et.al., genitales externos, caja toráxica amplia; mientras que de una mujer se agradece que no tenga todos esos pelos, hay que explorar dentro de sus genitales, formas más redondas, curvadas y todo aquello que conocemos y nos gusta a todos.
¿Por qué entonces empecinarse en igualarlo todo? Un hombre con el pecho depilado al tercer día es un chiste, con las cejas más moldeadas que las de Paris Hilton es otro mal chiste y si lleva según qué complementos y hace ciertos gestos o usa ciertas expresiones, ya descuadra (aunque no sorprende).
Pero las mujeres... ¿a qué viene esa falta de gracia?
De entrada algunas matan por la moda que últimamente está un poco quisquillosa y cometen el primer error: llevar lo de todo el mundo pero sin gracia, como todo el mundo. Lleves lo que lleves, tienes que saber cómo.
Al caminar, con paso de buey cansado, de pato mareado, pisando huevos... en fin. Si les pones unos tacones ya es para coger una cajita de pop corn y una coca cola de medio litro: un show.
Al sentarse, como si abrieran el zoológico. Se lleve lo que se lleve, faldas, pantalones, vestidos o nada de nada... cómo va a sentarse uno despatarrado como si acabaran de apalearlo o como si fuera día gratis del zoológico y puertas abiertas?
Tenemos la crisis de los extremos: las de género femenino que decidieron "ser igual" que un hombre y que no sorprenda que mañana les crezca un órgano extra... y las del género femenino que decidieron ser las "princesas rosas" o "mujeres fatales" según el gusto, pero sin entender que son mujeres, explotando ciertos recursos que resultan siendo los más banales del género, lo que deja un cascarón.
Ser una mujer no es ser una topmodel de metro ochenta con cosméticos l'oreal, ser una mujer no es ser una ama de casa tras el delantal corriendo con una sartén y huevos tras tres niños llorones. Ser una mujer no es ser la zorra del trabajo que se pasó por el lecho a cuanto ser se movía en la oficina, ser una mujer no es poner cara de asco a los eructos y escandalizarse ante un pedo.
Ser una mujer es ser auténtica, sea cual sea su tipo de personalidad. Ser una mujer (y una persona normal y corriente) es aceptar la propia naturaleza y dejarse de tonterías y envases.

Sunday, February 14, 2010

¿San Valentín par todos?

Para mi el 14 de febrero es un día después del 13, uno antes del 15 y el día en que no debes salir al cine ni a cenar fuera porque todo estará lleno. Nada más, no odio la fecha, no me parece un complot de las grandes empresas ni una excusa para consumir más, no creo que San Valentín se revuelque en su tumba, tampoco que sea una fecha que se inventaron para que la gente que esté sola se sienta peor y menos que sea un día especial para los enamorados.
No entiendo a la gente que dice que no necesita el día de San Valentín porque ellos declaran su amor a diario, no lo entiendo porque a mi me da enteramente lo mismo. El no querer celebrar san Valentín es válido, odiar la fecha pero me parece exageración. 14 o no 14, me da igual, no me deprime, no me alegra, no nada. No hago planes para ese día y respeto a la gente que lo haga, que se regalen ositos de peluche, flores, chocolates, joyas, perfumes, ropa, globos, que lleven serenatas, que se vayan a un hotel, lo que los haga feliz que al fin y al cabo a todos no nos hace feliz lo mismo.

Entonces, si me da enteramente lo mismo, cómo se llama esta piedrita en el zapato, esta pestaña en el ojo, esta cosa que me dice que mi madre tiene el celular lleno de mensajes de texto y de llamadas y yo no.

Thursday, September 03, 2009

Disparejos

¿Cómo termino contigo ahora que estamos tan bien?
Magadalena se quedó pensando. Su primera conclusión fue que su amiga estaba loca, luego se enredo con mil ideas al respecto sin poder llegar más que a esta conclusión no tan clara que nos deja al final.
El problema es la desigualdad, ¿Qué pasa cuando es cierto eso de "Yo te quiero más", es que acaso da lo mismo que uno esté más enamorado que el otro?¿Importa quién quiere más, aún cuando ambos son felices?. Lola, su amiga, dice que se siente bien con su novio, que lo quiere, que la hace reír y feliz casi siempre, el problema surgió cuando él propuso mudarse juntos y a ella le pareció simplemente ilógico. Fue entonces que Lola se dio cuenta que aunque amaba a Raúl no veía su futuro con él, como tampoco veía la necesidad de cambiar las cosas ahora que están bien.
Mi pregunta es la siguiente, ¿Que Lola no quiera cambiar las cosas y "avanzar" en la relación quiere decir que ella lo quiere menos? ¿Está mal que Lola no quiera dejarlo porque no quiere verlo sufrir y porque le gusta hacerlo feliz aún cuando no estaría dispuesta a casarse con él?

A Magdalena le pareció injusto, le dio pena y por último le provocó una gran incertidumbre. Se dijo que el amor debe ser como el mundo, todo tan exacto, todo funcionando como reloj, unos gramos más o unos gramos menos, un segundo más o uno menos cambia todo.

¿Qué hacer? ¿Dejamos todo? ¿Si no te quiero como quieres que te quiera ya no me quieres? ¿Tiene que ser todo tan exacto, tan medido? Si nuestro amor no es de la misma talla y tú me quieres más, estamos jodidos porque te pondrá triste que yo no me vea como la madre de tus hijos. Perdóname cariño, pero yo todavía no me imagino nuestra casa con el perro; de verdad, lo siento muchísimo pero no he pensado que haré los próximos diez años y si lo hice no se me ocurrió pensarlo en plural.