Friday, August 17, 2007

Sueño de una noche de verano

a salud de la universalidad de Shakespeare
Desde que leí esta pieza me quedé fascinada con la magia de los acontecimientos que allí se suscitan y del valor universal de los personajes como humanos; quizás la característica que más admiro en las representaciones de Shakespeare, pues ni quinientos años encima consiguen cambiar la esencia que nos ofrece en seres como Hamlet, Otelo, Titania, Macbeth y los que se convirtieron en el arquetipo de los amantes; Romeo y Julieta, fuera de todo el romanticismo barato que eventualmente se les ha otorgado, como suele ocurrir en el proceso de reificación de los humanos.
El tema es que recientemente el mundo se ha movido de su eje, y las ideas van y vienen como en un gracioso pasacalles que sorprende al paseante un domingo por la mañana; uno ve las cosas pero tarda en caer en ellas, sobre todo si se está distraído tratando de asimilar lo vertiginoso del proceso del propio mundo (que no sólo se cae a pedazos, sino que encima lo hace pronto). Así es como uno termina en un andar zigzagueante, por momentos confundido, por momentos en el punto exacto y solamente cuando queda completamente en la nada, ve las cosas clarísimas. Es casi lo que me ha ocurrido.
El título original de esta pieza, es A Midsummer's night dream, y la traducción al castellano que conocemos en esta parte del mundo es la que reza el título de este post; pero las ediciones barcelonesas le dan un detalle distinto, que es importante para lo que intento explicar: Sueño de una noche de San Juan. No de cualquier noche de verano, sino de esa noche en especial.
La noche de San Juan, a pesar de tener una connotación cristiana, es más bien una noche llena de magia, idea con la que aún se le asocia de algún modo en las celebraciones levantinas; pues la tradición data de tiempos prerromanos, en los que el solsticio de verano se ha celebrado prendiendo hogueras para evitar a los espíritus malignos que se liberan mientras el sol hace lo suyo, momento además propicio para recoger plantas que cobran poderes curativos; más tarde la tradición mitológica europea asociará aquelarres y prácticas de poderes oscuros durante esta noche, que no casualmente festeja con fuego a San Juan Bautista uniendo la poderosa simbología del fuego purificador y el acto de bautismo como lo similar, para un inicio a la vida cristiana, libre de la mácula del pecado original. [Si Eva María nunca había sido tan aburrida hasta ahora, lanzar una piedra sobre el monitor].
Volviendo al punto, la asociación entre mi gusto por esta obra no tenía correspondiente alguno con la realidad; hasta que este año en un lento proceso referencial previo y posterior al festejo de esta fiesta en su faz catalana, me quedé con la idea de que había algo más de lo que había visto en esta asociación libre y decidí que el fruto cayera por su propio peso.
Luego de estar ubicada plenamente en la nada, y tan sólo partiendo de la asociación libre, fue que las cosas tomaron cierta forma y sobre todo conciencia. Todo este tiempo he vivido la resaca de la noche de San Juan, en donde había duendes implicados, brevajes mágicos y hogueras purificadoras!
Ese vaivén, producto del zigzagueo entre creerse todo esto o no hacerlo, hace parecer que lo mágico es igual a lo irreal; y sin embargo una cosa no tiene que ver con otra, menos aún si es una noche de San Juan con una variable indefinida de tiempo, que depende del sol y de la participación de la buena naturaleza, en común con los personajes y sus actividades. El solsticio de verano lleva temporalmente en el mundo conocido una fecha específica; pero en la dimensión donde el tiempo no es más que una abstracción (como los números y otras cosas a las que estamos acostumbrados) que puede tener las dimensiones que sea dependiendo de cualquier variable.
Es un momento de epifanía y lo he visto clarísimo, existe, es natural y da gusto; claro que a veces no da el cuero para conservar esa idea de esperanza con lucidez, sobre todo por el tema del vaivén... pero cuando uno se encuentra suspendido totalmente en la nada, fuera del punto cerca y el punto lejos, en medio de transeúntes sin rostro, de lenguajes sin sentido y todo el grupo de cosas que atosigan los sentidos; en el momento en que la nada toma sentido y se suspende toda forma de pensamiento, juicio y mecanismo mental de cualquier tipo, allí se siente con toda claridad. Y entonces, las vísceras vuelven a su lugar y se dibuja esa expresión de felicidad en el espacio que no es espacio en un mundo que nunca podrá ser visto igual que antes del solsticio.

5 comments:

Raulín Raulón... said...

Por eso me encanta leer este blog... en todo el mundo el 21-Jun es la fecha central. En cuantas dimensiones habré estado ese día, en un día cuantos Juanes me habré comido, cuantos San Juanes habré digerido...

Magdalena said...

un ferrero rocher por eso!

Raulín Raulón... said...

Si, necesito chocolate, cualquiera, para este frio, para que el maldito 21-Sept me reciba con el portal abierto hacia una nueva vida...

No sé de quien será ese día, solía ser el día de la juventud en el cole, no?

Eva María said...

San Mateo el evangelista... día de la juventud por la primavera, oh yeah.

Mag; sabes que aquí la versión F.R. era brasileña? Yo pensaba que también era suiza, pero na, creo que Suiza no se fue más allá de Frigeri.

[No sé si las vidas nuevas vienen cada 21...]

Edem said...

Bueno... es que Shakespeare...
(buf, que largo), al que los propios Isabelinos llamaban "El Bardo", era muy bueno en lo suyo. Lo de "El Bardo" no es casual. La epoca de Isabel I era famosa por sus teatros, por sus oradores. Que en su propia vida le llamaran asi, denota que sabian el genio qeu era.
Lo bueno de Shakespeare, es que sus temas son universales. El amor imposible, de Romeo y Julieta. La posesion del Poder a cualquier precio en Ricardo III. Los negocios y la picaresca en El Mercader de Venecia. Por supuesto, el destino, que tanto intrigaba a los ingleses, en Hamlet y Macbeth. Pero bueno, lo ultimo era mas producto de la epoca, de la religion, etc.

Yo no se, como la gente se empeña con Hamlet. Vale, si, es buena, pero el sueño, o Macbeth a mi entender son mejores.... "No duermas mas, Lady Macbeth, ya que Macbeth a matado la noche".

Tambien representa, a mi entender, los viejos valores celtas, que los europeos poseemos. Esas viejas tradiciones con la naturaleza, con el fuego, con "La vieja religion", como decian en mi tierra (que tambien tiene algo de celta), nos llama intensamente. Es algo que los Romanos entendieron muy bien, y que, al final no supieron, o no quisieron quitarnos. Las ganas de vivir, de tener esos mundos magicos.

Bueno Titania... aqui un duende Puck se marcha de tus tierras, poderosa reina...

Un saludo de Edem