Como andamos en el auge de Chespirito en estas semanas, opté por citar a su personaje más conocido para de alguna manera homenajear a la irreverencia de algunos hombres a los que se les "chispotean" una que otras cosas, que optan por echarle la culpa a las circunstancias o peor aùn a la fémina que tienen a lado por los desastres que ellos ocasionan.
Ok. Sueno algo amargada, pero es que al parecer los hombres o son inconscientes de lo que hacen o simplemente son terriblemente frescos. No es la primera vez que escribo sobre esto, es sólo que los sucesos acontecidos en estos días me dejaron un tanto consternada al respecto. Pues bien, tuve una relación con un tipo en el que, de buena fe, deposité mi confianza. Fue una relación larga, bastante larga a decir verdad y se podía decir que éramos hasta estables. O al menos eso creía. Para no alargar el asunto, se enredò con dos niñas con las que ambos estudiábamos (él siempre dirá lo contrario y encima me pidió que nos sentáramos a cuadrar fechas para así entender que eso sucedió mientras no estaba conmigo). Yo opté por no hablarle al tipo éste, porque debo reconocerlo, eso fue bastante doloroso para mí. Pero conforme pasó el tiempo me acostumbré a verlo con su nueva novia (y verlo no es un decir, porque estudio con ellos de lunes a viernes). Al principio me afectaba, por ratos me entristecía y a veces hasta me ponía neurasténica. Claro que nunca frente a ellos...algo de orgullo hay que tener.
La nota pintoresca llegó hace unas semanas, mientras un evento inesperado nos llevó a una conversación luego de casi 10 meses de mutismo. Estábamos los dos solos en un auto y dejé salir una interrogante que tenía guardada desde hacía meses. ¿Por qué?¿Por qué con ella sabiendo que yo tendría que tragarme el verlos todos los días?¿Por qué las mentiras y los falsedades disfrazadas de sentimientos?¿Por qué la necesidad de pintar pajaritos en un cielo que ya llevaba mucho tiempo nublado?. Su respuesta magistral fue : HAY COSAS QUE NO SE CONTROLAN. Diablos! En ese momento me arrepentí de haber preguntado. Es más, me arrepentí de haber tenido algo con él de plano. Su respuesta me ofusca porque eso implica lavarse las manos y alegar que las cosas son ajenas a su voluntad. Que todo sucede de manera inconsciente y que él no maneja sus impulsos, sino algún tipo de fuerza lo conduce. Así como él hay muchos que prefieren culpar al destino, al clima o a los Apus por sus errores...todo menos tener las agallas de decir fuertemente: "Es cierto. La cagué". Realizar todas sus maromas para atraer a alguien es simple; limpiar los escombros de una relación fallida por causa de algún error, eso sí no lo hacen, porque simplemente fue culpa del calentamiento global o del hueco en la capa de Ozono, no de ellos.
Lo cierto es que siempre hay un momento en que las cosas se pueden controlar. Puede ser un segundo o una hora. Pero ese lapso de tiempo determina a quièn lastimas o a quién haces relativamente feliz. No siempre puedes interpretar al Chavo y decir: "Ooops, se me chispoteó" o "Fue sin querer queriendo". Por algo hay un sólo Chavo que dice ese tipo de frases. Y créanme, que el mundo no necesita más.

2 comments:
pues... mi estimada
esa es una cosa completamente cierta, la comparto.
Siempre existe ese segundo, ese perfecto segundo en que uno se da cuenta de que podría empezar a jugar en otro bando. Las cosas que "no se controlan" siempre se ven venir a la distancia. Y si de eso no se habla, y encima no hay autocontrol, kaputt!! Siempre va a ocurrir.
Y luego, Don Huevón dirá: no pude hacer nada por evitarlo.
Indecentes.
Bueno, eso me sonó a "Es que uno es varón, pe'".
Bueno, uno no se da cuenta de lo que tenía hasta que lo pierde, para bien o mal.
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