the newspapers said: "say what you doing in bed?" I said: "we're only trying to get us some peace"*
Hemos abandonado este lugar. Viendo la perspectiva, son tantos años que debe ser natural el haber modificado las ideas que hicieron nacer y crecer este espacio. Abigail, Magdalena y yo no nos hemos visto hace años y ha llovido mucho en nuestras vidas desde entonces.
Poco sé de lo que pueda ser publicable en la vida de ambas, aunque quizás alguna productora caribeña inteligente compre los derechos de la novela de una. Pero a mí los senderos de la vida me han llevado a otro terreno.
Hace un tiempo recordando este remanso de paz, me descarté a mí misma en la continuidad de la redacción, puesto que mi situación había cambiado por completo. ¿Por qué continuar escribiendo en este espacio ahora que mi pantallita dice: GAME OVER? O game on, como se le quiera ver.
En estos últimos tiempos he evitado emitir opiniones en los círculos que antes eran mi garbanzal, mujeres solteras con un gin tonic y a veces con un enfado del copón con los hombres, con otras mujeres y con la humanidad. No he perdido mi credibilidad, he perdido mi credencial para comentar y opinar.
Si alguien dice: "creo que será maravilloso que lo sigamos intentando, a ver si este año llega a separarse de la esposa y se queda conmigo"... y yo digo tal como decía antes: "no pierdas el tiempo, con tanto pájaro suelto, ¿para qué complicarse la vida con situaciones así?". Antes, la otra persona se detenía a reflexionar un momento, a lo mejor tenía razón. Ahora no se detiene, la opinión viene de las líneas enemigas, la línea contraria.
Si alguien se queja: "esto es el colmo, estoy harta de estar sola y no encontrar a nadie"... y -según el día- digo: "no digas eso, ya verás cómo sin darte cuenta, un día encontrarás a alguien" o "sí pues, estar sola cansa, siempre es bueno un poco de compañía"... Ahora la opinión es inválida, primero porque como tengo "el asunto resuelto" creo que a todo el mundo le irá igual, o me estoy burlando de las esperanzas de las otras personas. Desde luego no es el caso.
Así las cosas, decidí que es mejor quedarse callada en estas reuniones, pues de pronto es como si al pasar la valla eres una prueba viviente de la felicidad y la piedrecita en el zapato. No hay relación directa con la envidia, se alegran por la felicidad de una, pero hay veto de opinión.
Estando así las cosas, parece que tuviera sentido dejar de lado este lugar, mirar los posts anteriores y regocijarse con otros tiempos. Reírse un poco, quizás, pues aquí no ha faltado el sentido del humor.
Pero me niego. No señores. Desde el otro lado de la valla digo que no se puede dejar un lugar como este. Entre el hecho de que nunca dejaremos la esencia (somos individuos) que nos trae a pasear por estos confines, también está el que el dínamo de esto son las pequeñas batallas por y para las relaciones; es decir la vida cotidiana del otro lado de la cerca!
Hay muchas batallas que librar y luchar "en la calle codo a codo", a dúo es más complicado que hacerlo solo. Te entretienes más, pero haces trabajo de buey. Es divertido, fantástico y retribuye mucho, pero es cuesta arriba en terreno fangoso.
Hace poco le comentaba a un amigo que una buena parte de la energía que tengo la uso dentro de casa, en actividades de cualquier tipo: lúdicas, educativas, reflexivas; pero normalmente de dos. Me preguntaba si acaso mantener esto (llámese una relación) requería de tanto esfuerzo y la respuesta es no. No hay esfuerzo, solamente energía. Cómo decirlo sin sonar repelente, me gusta estar en casa y aprovechar la mitad del día para compartir actividades y hablar, comentar o simplemente acompañarnos mientras cada uno hace la actividad que más le guste. Dicen que uno se olvida de los amigos, que uno pierde la independencia, que el otro siempre aparece hasta en la sopa. Dicen que los Beatles se rompieron por Yoko, pero lo único que querían J&Y era un poco de paz en este trocito pequeñito que es la vida humana. Se lo merecían, ¿no?
*The Ballad of John and Yoko http://www.youtube.com/watch?v=WZO2l1g5scw&NR=1

